miércoles, 21 de junio de 2017

Ahora tengo un blog


Lo más lógico, desde mi punto de vista, era que el blog se titulara «El blog de Carmina Petit» porque yo soy Carmina Petit y el blog es mío. Pero mi nieta Ada insistió en que ya que me ponía tenía que tener una mentalidad más abierta (ojo) y tratar de ser original y diferente (así mismo). El caso es que decidió poner delante lo de «para romperse la crisma» porque, según ella, lo digo constantemente. No es verdad. Como mucho cuando eran pequeños y sobre todo a ella que parecía que tuviera guindilla picante en la sangre.



      Se organizaron entre ellos y lo montaron con sus ordenadores, cada uno desde su casa en Barcelona (como si no tuvieran bastante con su trabajo y con sus vidas), preguntándome a cada momento si tal tipo de letra o el otro, si tal color o el otro… Hacedlo como queráis, les dije (estaba en el huerto liada con las tomateras y ya me tenían hasta el moño con tanto teléfono), que sea respetuoso y agradable a la vista. Y cuando al fin lo vi acabado desde el ordenador de casa, me emocioné. Creo que fue por estos tonos naranja que han elegido, cuando eran niños les encantaba tocarme el pelo, qué color tan bonito, me decían. Mirar atrás siempre me emociona. Adelante también. Bueno, casi todo.


      Me preocupa un poco saber quién va a leer lo que yo escriba. Mi nieto Sauveur dice que si no existieran tantos millones de blogs, todo el mundo acabaría leyendo este porque, según él, soy «muy auténtica». Pero a mí eso me da igual. A mí lo que preocupa es que me lean las comadres del pueblo y luego vayan por ahí chismorreando. Aunque, según mi nieto, la probabilidad de que esas mujeres naveguen por internet y encuentren este blog es remotamente remota. Eso es porque no las ha visto manejando el whatsapp.

      Que nadie espere, por eso, que vaya yo ahora a escribir mis vergüenzas, que ya no tengo edad para hacer el tonto, pero sí que es cierto que todos los días hay cositas en la vida que le llaman a una la atención ¿verdad?. A veces estás con la nariz pegada a alguna serie y resulta que lo que sucede a veinte metros de tu casa es mucho más sorprendente. Que no por eso voy a dejar de mirar series, que hay que ver qué cosas más bien hechas hay ahora; me las graba mi nieto en un disco duro que parece un ladrillo y cuando tengo el día gandul y no me apetece leer pues le echo mano. Dice mi nieta que puedo aprovechar el blog para comentar alguna. Me lo voy a pensar muy bien porque soy un poco bocona y a lo mejor se me escapa un spoiler de esos.

A cuidarse.

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